
Soy Santiago Martín Hanza, instructor universitario de Lengua de Señas Argentina (LSA)–Español, conferencista y autor. Sordo desde los dos años, encontré en la lengua de señas una forma de comunicación, identidad y expresión cultural.
Desde 2010 me dedico a la formación, las charlas y los seminarios, promoviendo el acceso al conocimiento y el empoderamiento de la comunidad sorda. Soy autor del libro Más allá del Silencio – Identidad Sorda y actualmente trabajo en una nueva publicación vinculada a la identidad, la filosofía y las lenguas de señas.
Me comunico en LSA, Libras y Señas Internacionales, y continúo mi formación en lingüística, con el objetivo de contribuir al desarrollo y la investigación de las lenguas de señas.
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Recuerdo con claridad ese momento del día 13 de mayo de 2023. Estaba sentado frente a mi propio libro, con la lapicera en la mano, firmando cada ejemplar con una emoción que todavía me atraviesa. Soy un autor Sordo argentino, y esa tarde en la Feria Internacional del Libro no era una más: era la primera vez que mostraba públicamente que sí, que somos capaces de romper la mitología que durante tanto tiempo intentó limitarnos.
Fui invitado por la Editorial Libella a dar una pequeña charla. “Pequeña”, decían. Pero para mí significaba algo inmenso. Frente a mí se reunía una multitud diversa: personas sordas que se reconocían en mi recorrido y oyentes que venían a escuchar, a aprender, a mirar desde otro lugar. Sentí una mezcla de nervios, orgullo y responsabilidad. No estaba allí solo por mí.
En el vídeo, observaba las manos que se movían en lengua de señas, las miradas atentas, los gestos de comprensión. En ese instante supe que el verdadero objetivo no era solo presentar un libro, sino ampliar la realidad que muchos creen fija. Demostrar que la sordera no es un límite para crear, comunicar y construir pensamiento.
Cuando terminé la charla y comenzó la firma de libros, cada dedicatoria llevaba algo más que tinta: llevaba historia, lucha y futuro. Cada sonrisa, cada apretón de manos, cada intercambio —en señas o en voz— confirmaba que algo se estaba moviendo.
Esa fue mi primera vez mostrando públicamente que es posible romper mitologías.
Y no será la última. Porque la realidad se expande cada vez que nos animamos a ocupar el espacio que siempre nos perteneció. En realidad, desde la difusión de la primera edicipn que se agotó dentro de 24 HORAS, no lo podía creer, tuve que hacer para la segunda edición, y eso fue impactante directo a mi corazón estando re feliz.




